Día del libro

Día del libro

ESCRIBE CON EL CORAZÓN, REPASALO DESPUÉS CON LA CABEZA. VERÁS EL RESULTADO...

ESCRIBE CON EL CORAZÓN, REPASALO DESPUÉS CON LA CABEZA.                       VERÁS EL RESULTADO...

jueves, 19 de enero de 2012

Me gusta ser distinta a los modelos establecidos por la sociedad ¿y a ti?





¿HAY ALGO MAS ABURRIDO QUE SER UNA PRINCESA ROSA?


 Carlota era una princesa rosa; con su vestido rosa, su armario lleno de ropa rosa y una habitación con una cama, con unas sábanas y una almohada rosas. Pero Carlota estaba harta de rosa, y de ser una princesa. ¿Había algo más aburrido en el mundo que ser una princesa rosa? 

Las princesas son tan cursis que solo con un pequeño guisante escondido debajo de cien colchones pierden el sueño. Carlota, sin embargo, podía dormir como una marmota incluso sobre un elefante.
Una vez conoció a una princesa que se pasaba el día besando a los sapos del estanque para ver si alguno se convertía en el príncipe azul. Pero Carlota no quería un príncipe azul. 


¿Por qué no había princesas que surcaran los mares en busca de aventuras? ¿O princesas que rescataran a los príncipes de las garras de un lobo feroz? ¿O princesas astrónomas que pusieran nombre a todas las estrellas del universo? ¿O princesas cocineras que hicieran tartas de chocolate y galletas con mermelada? 


Carlota era una niña y soñaba con cazar dragones, buscar tesoros, amaestrar mariposas, desenredar enredos, fabricar aviones de papel, nadar a lomos de un delfín, perseguir palomas mensajeras y conocer los confines de la Tierra viajando en un gigantesco globo volador. 


Pero su madre era una reina rosa; con sus vestidos rosa, su armario lleno de ropa rosa, y una habitación con una cama, con unas sábanas y almohada rosas. Como tooooooodas las reinas.
Y su padre era un rey azul; con su traje azul, su trabajo azul y su vida azul. Como tooooodos los reyes. 


- ¿Por qué estás tan seria Carlota? -le preguntó su madre una mañana.


-Mamá, yo no quiero ser una princesa rosa. Yo quiero viajar, jugar, correr, brincar y quiero vestir de rojo, de verde o de violeta….. 


-Hija mía –le dijo la reina-, las princesas son muy delicadas y no pueden salir de palacio porque se pondrían enfermas, no pueden correr y brincar porque estropearían sus bonitos vestidos de seda. Y no pueden vestir de verde ni de azul porque esos colores no les sientan bien. "Las princesas son como las rosas, flores frágiles cuyos pétalos no resistirían ni un soplo de viento" 


-Pero mamá, yo no soy una flor. Soy una niña. 


La reina se quedó pensativa y luego respondió: 


-Pues es verdad. 


Entonces decidieron ir a hablar con el rey. 


-Papá –dijo Carlota-, yo no quiero ser una princesa rosa. Yo quiero viajar, jugar, correr, brincar y quiero vestir de rojo, de verde o de violeta….. 


-Hija mía –le dijo el rey-, las princesas son como las rosas, flores muy frágiles cuyos pétalos no resistirían ni un soplo de viento.


-Pero papá, yo no soy una flor. Soy una niña. 


El rey se quedó pensativo y luego respondió: 


-Pues es verdad. 


Entonces decidieron ir a hablar el hada madrina. 


-Hada –dijo Carlota-, yo no quiero ser una princesa rosa. Yo quiero viajar, jugar, correr, brincar y quiero vestir de rojo, de verde o de violeta….. 


-Carlota –le dijo el hada-, las princesas son como las rosas, flores cuyos pétalos no resistirían ni un soplo de viento. 


-Pero hada, yo no soy una flor. Soy una niña. 


El hada se quedó pensativo y luego respondió: 


-Pues es verdad. 


Así es que el rey llamó a todos sus consejeros y Carlota les habló: 


-Consejeros reales, yo no quiero ser una princesa rosa. Yo quiero viajar, jugar, correr, brincar y quiero vestir de rojo, de verde o de violeta….. 


-Carlota –le dijeron los consejeros-, las princesas son como las rosas, flores frágiles cuyos pétalos no resistirían ni un soplo de viento. 


-Pero yo no soy una flor. Soy una niña. 


- Ooooh! –dijeron los consejeros-, pues es verdad. 


Entonces decidieron convocar en palacio a todos los reyes, reinas, príncipes azules, hadas madrinas y consejeros del mundo y a todas las princesas, que unidas dijeron: 


-Nosotras no queremos ser princesas. Queremos viajar, jugar, correr y brincar y vestir de rojo, de verde o de violeta. Y no somos flores, ¡SOMOS NIÑAS! 


Nadie supo que responder, hasta que al fin habló la más anciana y sabia de todas las hadas madrinas allí reunidas. – Es verdad, las princesas no son flores y a partir de ahora mismo podrán ser lo que quieran ser. 


Todos aplaudieron, excepto un príncipe azul, que con el gesto muy serio preguntó: 


- ¿Y qué hacemos ahora los príncipes azules? 


La anciana se quedo pensativa antes de responder: -Vosotros podréis vestir de rosa. 


Así, una tras otra, las princesas dejaron de ser princesas y comenzaron a viajar, a jugar, a correr y brincar y, por supuesto, olvidaron sus vestidos rosas y se vistieron de rojo, de verde y de todos los demás colores del arco iris. 


Y ahora, dime: 


- ¿Por qué todas las niñas quieren ser princesas?....



Raquel Díaz Reguera

20 comentarios:

  1. Creo que ese hermoso cuento e de otra época; ahora sucede lo contrario: las niñas que viajan,ríen, bailan, beben, brincan, visten de verde y de todos los colores cuando llegan a ser Princesas se convierten en sosas, aburridas y con sonrisa fijada con celofán. Yo conocía a una periodista de televisión que me ponía nada más verla, y ahora que es princesa me echa pa trás.¡Qué cosas!, ¿verdad?. Saludos, Lola

    ResponderEliminar
  2. Es bello el cuento querida Lola, muy bello y bien escrito.
    Digo como Juan, creo que ahora las Princesas rosas quieren ser niñas y cuanto mas malillas mejor jejeje
    Un beso bien grande

    ResponderEliminar
  3. Casi que si llevais razón Juan y Marian, pero este cuento me lo hicieron llegar hace tiempo y para romper estereotipos he decidido colgarlo. Un besito a los dos.....

    ResponderEliminar
  4. Hola Lola. Me apasionan todo tipo de cuentos, sean de princesas rosas o azules y aunque las niñas de ahora no suelen atraerles las almenas, todo es cuestión de encontrar a un principe que sea escalador, para poder los dos hacer puenting, desde la torre más alta.

    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pongamosla a su alcance Mistral, con tu mágia y mis imagenes seguro encontramos el lugar adecuado. Besosssss

      Eliminar
  5. Han sido demasiados años de educación para la insatisfacción: cuántas princesas hay dentro de las mujeres infelices; cuántos principes dentro de hombres insatisfechos.
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchisimos desgraciadamente......... ala que salgan, todavía están a tiempo. Besos Pedro

      Eliminar
  6. Es verdad la cuestión que expones
    de una manera tan cálida y sensible,
    hay que cambiar los esquemas docentes,
    un besito

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A día de hoy todo parece ser distinto, pero aun escucho aquello de "mi niño no jugará con muñecas" mmmmmmmmm que tontería ¿no? Un besito guapa

      Eliminar
  7. Pues yo, que ya soy mayorcita, lo digo por la mala educación que recibimos las de mi edad, nunca quise ser princesa. Me gustaba la aventura, las primeras cosas en mi bolso, eran: un bolígrafo, una linterna, una lupa, una pequeña navaja... Educo a mi hija para que sea ella misma y luche por su individualidad,igualmente si hubiese tenido un hijo.
    Besos
    Teresa

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mª Teresa mi hija Ruth me pidió jugar al futbol y ni pregunte ¿porque? simplemente la apunté y acompañé siempre que mi trabajo me lo permitía. Fuera estereotipos y formas de vivir por ser o no ser.... Besos guapa

      Eliminar
  8. Hola Lola, me encantan los cuentos, me hacen vivir mágicamente, y este muestra un error de valores de años atrás, una educación totalmente nociva, no terminan de gustarme las princesas ni príncipes...No deberían de existir ni en los cuentos, pero bueno, si en ellos se habla de brujas y lobos, porque no de príncipes y princesas....Un beso Lola.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Los cuentos es lo que tienen Carmen y no siempre contienen aquello que nos gusta, por ello le damos la vuelta a nuestro sentir.... Un besazo

      Eliminar
  9. Como siempre,la voz de la experiencia fue la más sabia al responder al príncipe que él se podría vestir de rosa desde ese momento, jajajajajajaja....me ha hecho reír la contestación de la anciana hada madrina.
    Saludos,Lola.

    ResponderEliminar
  10. Ese punto y final que lo dice todo jejejejeje. Saludos

    ResponderEliminar
  11. sencillamente GIGANTE Y COMPARTIBLE!!!MUY BUENO
    el poema está dedicado a una vecina, que tiene metastasis de cancer,la operaron de uno en pulmón en septiembre y aparecieron 3 mas,no operables,en la pleura, hoy está en bs as. en interconsulta, le deseo lo MAS LO MAS...no se lo merece, apenas tiene 52 años, y adoptó un gato bb,que lo lleva a pasear en su hombro!!!!
    abrazos emormes!gracias
    lidia-la escriba

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias a ti por compartir tan bello poema. Besos

      Eliminar
  12. Excelente relato. Me ha encantado.
    Y eso de que los príncipes azules lo que pueden hacer ahora es vestirse de rosa, es buenísimo.
    Chica, este relato es de concurso.

    Ahora te mando un beso.
    Mercedes.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. De un rosa fuerte muy fuerte.... para ver por donde vienen esos principes azules y poder evitarlos jejejejeje. Un besazo preciosa

      Eliminar
  13. Queréis ser princesas porque estáis diseñadas para sentiros atractivas y deseadas. Tiráis hacia el molde que se impone como atractivo, en este caso "las princesas". La sociedad manda, y los pequeños individuos obedecemos :/

    Buenas reflexiones, un saludo.

    ResponderEliminar