Día del libro

Día del libro

ESCRIBE CON EL CORAZÓN, REPASALO DESPUÉS CON LA CABEZA. VERÁS EL RESULTADO...

ESCRIBE CON EL CORAZÓN, REPASALO DESPUÉS CON LA CABEZA.                       VERÁS EL RESULTADO...

miércoles, 21 de febrero de 2018

Hoy huele a primavera.


Hoy huele a primavera
y me asomo a la vida 
para asegurar
que no hay poesía más eterna
que aquella que te hace vibrar
sonreir, llorar..

Palabras que salen solas
y se escriben al azar.
Riman o no
eso no lo puedes provocar,
porque en un momento se encadenan
y los versos se acarician sin más.
Una imagen que te llena
una sonrisa sin pensar
esa mirada que te besa,
un sol que te acompaña el caminar.
Tres, dos, uno...
el poema hecho está....


lunes, 19 de febrero de 2018

Creciendo

Desde arriba me ilustré y a duras pena pude verte. Sentí romperse en mil pedazos mi corazón acristalado, ese que ya no latía al sentirse quebrado…, al caer desde lo más alto.

Las lágrimas comenzaron el serial de caída atolondrada y dejé de ver la bruma del amor para chocarme contra las voces de personas sin cara que señalaban mis piernas. 

Me doctoré en causas perdidas y las llevo siempre de la mano para que los extraños no las engañen con chucherías.

Seguimos creciendo pues.


viernes, 16 de febrero de 2018

Presentación del poemario TEMPO de Isabel Rezmo en el Que no, Cerveza i más de Jaén






Isabel Rezmo y su TEMPO, sus poemas nos llevan a conocerla un poquito más y eso no tiene precio. Miguel Ángel Cañada, nuestro poeta de campo abierto, de versos frescos y de verde sobre verde que nos llevan a un mundo mejor. José Pedro Jiménez, cantautor baezano, siempre presente, siempre al quite para ofrecer su dulce voz, simplemente por amistad, por el amor a ser como es..., un cielo de persona a la que la vida le regalo el don de enamorar con su toque especial a cada poema que toca con la música creada desde su interior humano que en este mundo es tan difícil de encontrar. El "Que no, Cerveza y mas" en este Jaén, mar de olivos, un lugar donde la cultura tiene cabida en todos los aspectos, donde la amistad y el cariño ocupan un lugar especial

TEMPO, el tiempo que se detiene ante nuestros cuerpos para hacernos ver aquello que se acerca.  Todo se sucede en un abrir y cerrar de ojos, los poemas muestran al ser divino esperando nuestra llegada y la maldad pasajera para reírse en nuestra cara al despedirnos de ella.
Un tiempo que anochece en sentimientos, ocupando los versos en pijama de sueños, para no perder detalle, para anotar verso a verso el calor del abrazo en el recuerdo. Isabel Rezmo nos atrapa en este poemario a tiempo y la palabra interviene para detenerlo en frenazo certero. 

Tiempo esperanzado, miedo a lo que nos aguarda tras la puerta en el silencio del beso que no llega. Confianza estremecida entre las manillas de un reloj que no deja ver el tiempo. Minutero agazapado y expectante sin retraso, marcando el movimiento del camino en plano marcado…, aletargado en el frío de la espera, todo pasa todo llega y nuestra poeta ubetense vuelve a sorprendernos en el espacio tiempo de las rimas.

Espacio que supera y determina, época para ser y estar conjugando verbos inesperados, en la piel apresada con el sentimiento maquillado en sonrisa inesperada, rojo carmesí en la boca de la esperanza anhelante.

TEMPO nos ofrece comienzo que no final, inicio de locuras adelantando espacios, empujando primaveras y Solsticios de verano, tras lunas llenas que cobijan al poema que surge en madrugada de insomnio. Es “ella”, su tiempo, su momento. Pide turno para ocupar espacio. Observa, analiza, piensa y tras la subida a la montaña de la improvisación escribe en la memoria de la piel la vida que le inspira.

Hoy, mañana… Quizá ayer. Tiempos marcados a golpe de amor. Tiempos, los tiempos, tuyos, míos, nuestros… TEMPO, en el tiempo.


miércoles, 24 de enero de 2018

Y todavía me pregunto, y todavía me cuestiono




¿Me equivoqué al quererte?
si el sol dejó de calentar para avisarme
de que algo no andaba bien.
Cuando las palabras agolpadas
hacían la zancadilla
al sentimiento embrutecido
por tormenta perfecta.

¿Me equivoqué al quererte?
al ver mis respuestas
CREO QUE SÍ...

martes, 23 de enero de 2018

CARTA ABIERTA


Me gustaría entender tus motivos, me gustaría saber el por qué de tus desaires. Me encantaría poder disculparme si te ofendí, me encantaría hablarlo y cerrar si es necesario las heridas abiertas dejadas a mi paso. 

La mente es dueña del momento y hace daño, la incomprensión, cual gota de agua, va golpeando el corazón y restriega la ignominia que despliegas en mi persona levantando ampollas que obligan a mis lágrimas mojarme la cara y de nuevo vuelvo a preguntarme. No encuentro respuestas y pienso seriamente que debo dejar que el tiempo pase y que en algún instante te des cuenta de la gratuidad de tus gestos a la hora de vapulearme. Sería fácil mirar a otro lado, pero no puedo. Sería fácil ignorarte, pero no va en mi personalidad. Sería fácil seguir viviendo, pero te ocupas de encontrar el estimulo a mi desaliento. Si fueras otra persona, me pondría el chubasquero para que nada de lo haces me calara, pero siendo tú, te puedo asegurar que no puedo.

La lluvia provocó esta carta abierta, para mover un poco a todo el que se dedica a hacer daño sin pensar en las consecuencias...


martes, 16 de enero de 2018

¿Quién alivia las angustias colectivas?



¿Cuándo eres real y cuando quimera que estremece al destino?
¿Cuándo fantasía que convierte en princesa?
¿Cuándo mentira que lastima?

Tengo dudas de tus palabras,
cuando a los ojos no miras
y me siento a esperar 
frente al televisor,
en el justo momento
que empiezan las noticias.

Porque ellas son reales,
hablando de tragedias a medias tintas,
de suicidas a estraperlo;
que saltan por la vida.
De niños que juegan a ser grandes
con la guerra a escondidas
y de mujeres que por serlo,
son violadas y borradas de la vida.

¿Hasta dónde tus promesas serán incumplidas?

Y por último preguntar

¿Quién alivia las angustias colectivas?

martes, 26 de diciembre de 2017

No es discapacidad el tema





Tu incapacidad sube al escenario
en el momento justo del respeto.
Mi destreza,
se atenúa ante tus ojos invisibles de comprensión
y sigo estampando sendas
en el libro de la vida.

A mí, me corresponde volar alto,
y a ti, si no me crees capaz de hacerlo

mirar para otro lado.

Mi soledad,
la cubro con el manto de “poder puedo”,
y acaricio mis pasos en la memoria del olvido.

No preciso tu pena, ni deseo tus lágrimas,
solo quiero que me veas igual.
Y ten claro que no quiero tu ayuda
si con ella me pones piedras en el camino.

Ven,
dame tu mano y marchemos juntos.

Porque yo, no soy especial,
ni de cristal,
no me rompo fácilmente
aun cuando mi cuerpo te pueda engañar.

Tampoco soy papel mojado
o arrugado al que puedas tirar…
Mi cuerpo, es real,
mis sentimientos como los tuyos
y mi corazón, igual.
Solo cambia algo muy importante “tu discapacidad”
por ella lo conservo entre algodones
para mitigar tu incomprensión
y que no lo puedas lacerar.

Los daños colaterales,
serán aquellos que yo permita
para mostrar mi capacidad.

viernes, 8 de diciembre de 2017

Y ahora ¿qué me preguntas?


Y ahora ¿qué me preguntas?

Y ahora ¿qué deseas?,  te respondo.

Preguntas sin respuestas en el vaivén del espacio
en el que todo depende del universo,
y del big-bang en el azul del cielo.

Del tiempo de espera,
del olor a nata y azahar que nos despierte por las mañanas,
de las sonrisas en la almohada,
de los segundos compartidos
de las caricias en la vereda.

Cheque en blanco para compensar,
los “te quieros” entregados,
sin más recompensa
que el brillo de tus ojos en el quicio de la puerta
y el beso de tus labios.

No más preguntas sin respuesta,
no más vacíos en esperanza,
ni tristeza que te atrape
al sonar una triste melodía.

Cierra los ojos y piensa…, o no, mejor sonríe a tu manera
y abandonémonos a la brisa suave que se desliza.

Recojamos las alas y abracemos el recuerdo,
para de un soplo seguir atemperando
el compás del tic-tac que nos frena.