Día del libro

Día del libro

ESCRIBE CON EL CORAZÓN, REPASALO DESPUÉS CON LA CABEZA. VERÁS EL RESULTADO...

ESCRIBE CON EL CORAZÓN, REPASALO DESPUÉS CON LA CABEZA.                       VERÁS EL RESULTADO...

martes, 26 de enero de 2016

PABLO NERUDA - NO CULPES A NADIE





Aprende a mirarte en el espejo sin tener que lamentar aquello que has vivido. No intentes tirar el lastre a la espalda de quien pasó de largo, ello rebotará en tus pasos y te hará tropezar.



No culpes a nadie, el destino es causa efecto y ya nada puede cambiarlo.



Pensamientos desde el silencio...

sábado, 19 de diciembre de 2015

Sí, he pecado...


Reconozco que he pecado,
al esconderte en cajón olvidado y a hurtadillas recordarte.

He pecado,
ya que en vez de seguir camino, 
he vivido esperanzada en retomarte.
Consintiendo brillar a mis ojos, cuando tu piel tomaba forma en mente.
Comiendo en justo momento que el apetito demandaba,
la sed suplicaba y la avidez te vislumbraba…
y el carmín de mis labios te besaba.

He pecado, sí,
desde el sueño que alborota deseo incontrolado
a partir del punto y coma que marcó en mis curvas punto y seguido.

Sí, he pecado.

En distancia bridada de mañana que espanta.

En virtualidad del sueño que palpa a ciegas realidad cambiante.

Allá donde el infinito toma forma y desaparece tras luna llena
puesta de largo en amor idealizado.

En palabras sordas, pretérito perfecto simple inacabado, sin verbo conjugable.

Sí, he pecado,

y volveré a hacerlo porque el tiempo está de mi lado.

Lola Fontecha
Diciembre 2015

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Si pudiera, mamá, si supiera.





Si supiera,
te movería a la realidad invertida creada para ti,
concediendo el deseo perdido en tu senil belleza,
abortando tristeza engendrada en tus adentros
por locura enrevesada que se adhiere a tu imaginación.

Si la hoja de instrucciones llegara a mis manos,
me convertiría en mil tonalidades para satinar el gris que invade tu mente
y tragar sin descanso las ilusiones indignamente.

Si pudiera hacer el master de la vida,
sería pañuelo que enjugara tus lágrimas
y goma de borrar para arrancar del libro de la existencia tus ganas de llorar.

Y por poder pudiendo,
me entregaría en cuerpo y alma,
para hacerte cosquillas desde el cielo de la esperanza.


Lola Fontecha

Podría vivir sin ti, pero no quiero hacerlo...




A vista de pájaro
entre poesía liberada sin rima condicionada
a golpe de corazón,
latido incierto de mujer enamorada.

Sonrisa con cinta de seda envuelta.

Mirar tus ojos,
acariciarte,
volar contigo,
entrar en ti cual verso libre.

Respirarte,
olerte,
llenarme de ti,
en ti, por ti, para ti.


Abrázame hasta abrazarte
le dijo bajito
respondiendo al beso dado
en puesta de sol incierta.

En mar abierto la vida supo apuntar en noche cerrada,
mientras al alba, azul y verde se mezclaron
haciendo camino al andar.

Podría vivir sin ti, soy fuerte
pero no quiero hacerlo.

Lola Fontecha

jueves, 23 de abril de 2015

Amnesia dirigida...


Profundicé en apremio
y trague pena en copa amarga.
Vendiendo destino a cambio de treinta míseras monedas
acomodé mis oídos a tambor sonoro
y las trompetas quisieron ser testigos mudos del hechizo.
Todo ocurrió en noche cerrada,
la luna distraída, desorientada,
se olvidó de salir para mí.
Aun esa madrugada,
el clavel de tu boca mantenía abiertos mis ojos.
La saeta tomaba forma en balcón cerrado,
descomponiendo ecuánime el disfraz en paso lento sobrevenido
y se hizo verbo cuando te vio aparecer.
No me sigas,
ya me pierdo en el camino de tus mensajes.
No me hables,
el silencio borró tu nombre
y se hizo acopio de mi sed.
He perdido el tren de nuevo,
y la amnesia no me deja volver…

miércoles, 15 de abril de 2015

Ven, ando huyendo, perdida. El Olvido duele...

Ven,
entre sombras espero
y a la luz de la luna rehílo.
Ando,
sin mirar apenas el tiempo
abriendo bien mis ojos
percibo que te tengo.
Huyendo,
de asperezas que contaminan,
giro en vertical
para verlo todo al revés.
Perdida,
hace tiempo que no respiro
y pienso que solo así
seré capaz de entender.
El olvido,
me hizo mella en el cuerpo,
no sé combinar recuerdos
éstos se diluyen en el tiempo.
Duele.
Ahora te percibo...,
te presiento entre la gente
y quiero decir muy bajito,
que ocupas un espacio en el vacío
y cuando llegues a mi
creo que por fin
entenderé lo que anhelo.



Lola Fontecha

domingo, 5 de abril de 2015

Gritemos basta, el mundo, tú y yo



Grito angustiado,

desgarrador por lacra resultante,

secuelas que abren paso a viejas heridas.

Impotencia mal parida

en sufrimiento engendrado.

Llanto de niño ensordecedor, 

liderando batalla entre nubes de algodón.

Imaginación apantallada

por lluvia pintada a sangre,

sin vistas al exterior...

Existencia apuntalada con golpes certeros

a dignidad agónica.

Renuncia al ser, 

abandono potenciado desde el llanto...

Miseria,

dolor,

quebranto...

Pataleta empática 

que aporrea la sien.

Incomprensión que adolece de entendimiento...

Puño preparado,

insulto en boca,

oídos acerados para no escuchar.

Piel maquillada, 

espejo enmohecido

que tragó el reflejo de tu cara

y ya... no quieres ver regresar.

No,

gritemos basta...,

el mundo,

tú y yo.

Avancemos en mar

hacia nunca jamás.

Tus ojos merecen vida

y el sol cada día,

debe volver a brillar.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

En un lugar llamado mundo...

Que no es tan fiero el león como lo pintan, ni es oro todo lo que reluce y como yo soy tan simple y a la vez tan particular, he querido volcar mi inspiración en otro tipo de navidad, que también existe, aunque no la queramos ver.

Como las meigas en Galicia, que haberlas haylas...



En un lugar llamado mundo
las luces de colores,
no eran miradas,
por miedo a que alguien las apagara.

En un lugar llamado mundo,
la música hacía años que no sonaba,
porque el silencio convertido en termitas
se hizo acopio de las casas.

En un lugar llamado mundo,
la mesa quedaba puesta,
mientras el pan duro era roído sin dientes,
ante la imposibilidad de hacer la digestión.

En un lugar llamado mundo,
la luz del sol era dispuesta en cartillas de racionamiento.

En un lugar llamado mundo,
la felicidad se guardaba en un cajón con siete llaves,
por miedo a ser embargada por los bancos.

En un lugar llamado mundo,
el frío abrazaba los cuerpos desnudos,
de niños que echaban de menos a sus padres.

En un lugar llamado mundo,
las lágrimas eran bebidas a tragos,
ante la falta de lluvia que hiciera crecer el trigo.

En un lugar llamado mundo,
la tristeza
era primer apellido de sus habitantes.

En un lugar llamado mundo,
la dama de la justicia
se prostituía en besos de balanza extorsionada.

En un lugar llamado mundo
se asomó a ventana abierta
el poeta desterrado del verso
en tierra de nadie,
indigente de inspiración
sin palabras,
sin poesía.

En un lugar llamado mundo,
el pintor desahuciado de su paleta
veló el color,
rompió pinceles ante ojos que no miraban.

En un lugar llamado mundo
avisté al trovador
extirpado de cuerdas vocales,
mudo,
sin voz.

En un lugar llamado mundo
lloré al músico sin director de orquesta.
Oídos cerrados tras la puerta
al compás del tres por cuatro,
un saxofón huérfano de madre
moría de tristeza
en rincón olvidado y disonante.

Y desperté azotada,
ojos cristalizados en pena,
pecho encogido,
sin aliento.

En un lugar llamado mundo,
sin fronteras,
sin esperas,
sin colores por bandera...

Dicen,
que ha nacido un niño.