Día del libro

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ESCRIBE CON EL CORAZÓN, REPASALO DESPUÉS CON LA CABEZA. VERÁS EL RESULTADO...

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martes, 22 de noviembre de 2011

Carta tardía



Mi dulce amor:
Decirte vida mía, que me faltan las fuerzas, ahora empiezo a darme cuenta de que no hice todo lo debido en el momento que podías apreciarlo y el dolor por ello duele muy dentro.
Solo tenía que decir “te quiero” y no fui capaz de hacerlo; solo acompañarte a pasear y prefería quedarme a leer el libro que tenía entre manos; apreciar lo guapa que te ponías para mí y solo sabía mirar ese partido de futbol decisivo para mi equipo.
Ahora que no estás, todo se torna gris y entiendo tu tristeza cuando me decías aquello de “solo piensas en ti” el tiempo me ha hecho ver cuanta falta me haces, la vida no es lo mismo sin ti.
Tu siempre has sabido aceptarme tal y como soy, pero yo nunca he sido capaz de dar un paso para aceptarte tal y como eras. Solo quería mi espacio por llegar tan cansado del trabajo, nunca supe escucharte y ahora no me hablas.
Cuando nos íbamos de vacaciones solo pensaba en descansar, sin tener ni siquiera el valor o la imaginación de buscar momentos para compartir, esos que tanto precisabas, necesitabas descansar de la vida diaria y yo no valoré nunca a que se debía tu soledad.
Pensaba en ti como la persona que tenía que estar siempre, que la precisaba a mi lado, pero no veía la necesidad de dar nada a cambio por ello. Te obligué a callar la boca en los momentos que te sentías mal y tenías que tragarte día a día la hiel de mi incomprensión.
Ahora que mis ojos no te ven, mis oídos no te escuchan y mi ser no te percibe, siento como el alma se me parte en pedazos al no haber compartido contigo ni esos momentos en los que la vida se te marchaba de entre las manos. Silenciaste la agonía del desamor al que a diario me dedicaba a sumirte y jamás supiste reprocharme nada. Ya hubiera agradecido un pescozón que me hiciera dar cuenta de mi egoísmo para contigo, pero mi egocentrismo me tenía ciego ante todo lo que no tuviera que ver conmigo.
Que te quiero mi amor, no supe decirlo en el momento preciso, pero te amo desde el alma y quiero decirte, que la vida sin ti no tiene sentido.