VIOLENTANDO LOS PRINCIPIOS QUE EN GUERRAS ACABAN
He violentado mis pasos
con tus prisas de guerra,
en mitad del llanto naturalizado,
subida al árbol caído por tu empuje.
He pretendido acomodar mi dios
a tus lecciones de humanidad,
y nada he sido capaz de argumentar
porque el vómito sentimental
ha acudido a mi encuentro.
Pospuse el perdón ante el abismo,
en el momento justo de empujar a la razón,
y trastoqué la Genesis
para verte en madero de tormento clavado.
No, no me hallo en tierra inhabitada
de amor doliente a los quebraderos de cabeza.
Soy más de mirar de frente
desde los confines de la tierra.
