Bebí del charco donde la sombra se refleja,
PASOS ADELANTE
Día del libro
ESCRIBE CON EL CORAZÓN, REPASALO DESPUÉS CON LA CABEZA. VERÁS EL RESULTADO...
jueves, 22 de enero de 2026
A Lᴇᴏᴘᴏʟᴅᴏ Mᴀʀɪ́ᴀ Pᴀɴᴇʀᴏ, ᴘᴏᴇᴛᴀ ᴍᴀʟᴅɪᴛᴏ ᴏ̨ᴜᴇ ᴛᴇɴɪ́ᴀ ᴇʟ ᴀʟᴍᴀ ᴅᴏʟɪᴅᴀ.
martes, 13 de enero de 2026
Silencio, se escribe la historia
Silencio, se escribe la historia con pasos lentos y tú serás testigo de ello.
Tengo la certeza de que no sólo de realidad vive el ser humano, por ello permite mi derecho a la utopía, porque ella me ayuda a seguir andando...
viernes, 9 de enero de 2026
Mujer tenía que ser...
Nací mujer y me etiquetaron inferior.
Mi sensibilidad marcó un antes y un después
en el destino de la existencia,
aunque nada presagiaba las páginas en blanco
que llenaría en los pasos dados
con mi presencia.
Nací mujer y me envolvieron en algodón
por miedo a que en mil pedazos me rompiera,
pero nada más lejos de la realidad
cuando la fortaleza y el coraje
fueron principio activo al ir cumpliendo años
Nací mujer y sumé y resté y dividí y multipliqué…,
aquello que a mis manos llegaba
por causalidad amontonada en atardeceres,
dando forma al sentido de lo que debería ser.
Nací mujer, y me empeñé en crecer
y hacer visible mi existencia al universo.
Hubo gente a la que incomodé,
pero me parecía oportuno y necesario
pisar fuerte allá donde me llevara el mundo.
Grito fuerte por la igualdad
en las plazas de la vergüenza
donde el feminismo es molestia
y entre matojos indolentes ocultan mi historia
Pero no equivoques mi razón
soy distinta a ti, “bendita diferencia”,
busco derechos que me corresponde
y sueldo digno.
Quede clara mi intención en proyecto de vida,
ya que solo pretendo conseguir, aquello que me corresponde,
al ser una parte más de este lugar llamado mundo.
Lola en modo lucha por la igualdad real.
martes, 30 de diciembre de 2025
lunes, 22 de diciembre de 2025
Tertuliando que es gerundio.
Los instantes sorprenden objetivos discretos
desde la intimidad más recóndita en nuestros besos dados.
De cara nos amamos
para ser inmortalizados
en la foto que marcará un antes y un después..
Las madrugadas oportunas
de pinceladas al óleo
clican el botón de la memoria prendida al pelo
y el papel me devuelve tu risita presta para ser vivida.
Ayer me detuve un instante
en mar de olivos exultante
y la unción llegó en retórica perfecta
tras un objetivo de mirada verde oliva
desde la libertad rendida
engalanando paladar de vidas paseadas.
Mírame a los ojos
sonriéme los sueños
y pósame la vida.
Tertuliando que es gerundio.
Lola Fontecha
sábado, 20 de diciembre de 2025
Una vida desatenta
He creado un poema que muestra, como se nos va la vida esperando primaveras que nos muevan los sentidos, y que nos dé luz a nuestros ojos para saber cual es nuestro camino sin más premisas que creer en el destino.
He querido creer en el destino,
pero la indisposición mental
me provocó el primer vómito de realidad
delante de la ventana imperceptible,
abrazada a mi soledad.
Y sin esperarlo,
me volviste a tocar el hombro
¿Quién me podría haber advertido de ello?
¿Quién me podría haber dicho que estaba una vez más sucediendo?
No,
no supe verlo
y administrarlo me empujó al vacío de los sin techo.
Y sin esperarlo,
me visualicé apercibiendo tu olor entre jaras y lavandas de nuevo,
justo al marchar el Robe dejándome el alma rota
por la vereda de la puerta de atrás
sin presagio del destino amordazado.
Una vida desatenta, te hizo la zancadilla
provocando tu caída de la existencia.
Todo ocurrió al sonar la ley innata,
allá por la sierra de Andújar
donde me robaste alma y cuerpo
desde el amor consentido del poeta, que avistando linces
se dedicaba a acariciar mis versos
mirando hacia la nada de los puntos suspensivos,
con los que te despediste sin esperarlo
en el silencio, del dolor apercibido.
Ayer, estaba mirando a tus ojos al perderte de vista, y hoy,
son las hojas en blanco, aquello
que me provoca hacer de nuevo el equipaje.
La causalidad, se puso el traje del momento
y me abordaron los recuerdos de aquel destino no escrito
con el bermellón en mis orejas
y la ausencia, de mi reflejo en el espejo.
Y sí, miles de veces he querido asomarme a tu ombligo
para compartir el olor de tu piel,
pero el camino me dribló los pasos
haciéndome caer de bruces contra el suelo una y otra vez…
Desde aquella estampida ya, nada supe de ti,
destino escrito en mis vísceras a golpe de corazón en cualquier amanecer...
No mas sigo haciendo versos para recordarte,
que la distancia se acorta en los sentidos.
No, no olvides que la dirección está marcada en mi rumbo
y que si alguna vez te sientes solo,
no tienes que buscarme,
siempre, tendrás la luz encendida para ver que estoy a tu lado.
Cual faro siempre advertido,
las señales,
serán suficientes para guiarte.




