Dejadme la esperanza,
quizá mañana mis ojos abiertos
mostrarán falta de vida,
pero hoy
ella es quien me mantiene de pie.
Pensamiento en voz alta.
Dejadme la esperanza,
quizá mañana mis ojos abiertos
mostrarán falta de vida,
pero hoy
ella es quien me mantiene de pie.
Pensamiento en voz alta.
Busco el norte en
el sur y me encaramo al galope en tus algodones, para acomodar mis pensamientos
en tarde gris.
Ayer te llamé por la calle y no quisiste
escucharme, el ruido ocupó demasiado espacio y los pasos dados tropezaron de
nuevo.
Hoy, me siento a descansar, escuchando el
invierno de Vivaldi, con él avivo las ascuas que aún permanecen vivas y el
fuego renace cual Ave Fénix a mi encuentro.
Lola Fontecha, buscando versos.
La ternura que nos acompaña en la vida, es aquella que a hurtadillas se convierte en esa mano amiga que acaricia el rostro envuelto en llanto.
Es la mirada infantil que llena sus días entre historia e historia escuchando y nos hace crecer en expectativas al verla reflejada en esos ojos llenos de sueños que buscan en el camino un lugar donde servir de eslabón perdido entre tanta falta de cariño, por la prisa en la que vamos haciendo las tareas que la vida nos pone delante.
Me llevaré conmigo las palabras esbozadas cuando abrazabas mi cuerpecito y me decías cuanto me querías.
Viajaran conmigo los sueños no cumplidos por ti y los llevaré a buen término entre vuelo y vuelo de principios legítimos que te hacen en mi recuerdo, querida mamá, cada día más grande.
Me he mudado al país de los sueños sin más equipaje que la ilusión bajo el brazo, a ese lugar donde las películas de amor tienen final feliz y te creaba con mis manos justo a mi lado.
Me he dejado imbuir por la esencia de romero que envuelve los sentidos, reviviendo los colores que se quedaron atrás y de nuevo tú has recreado.
Me dejé atrapar por tus besos sabor a canela, para enamorarme un poquito más de ti y así resurgir cual ave fénix remontando a tu lado, entre fantasías animadas desde tus ojos y aromas inventados por ti.
Escribí un cuento donde todo era imaginario y la utopía tomaba forma para hacerme reír desde tus labios.
Me entretuve en juntar las estampas de mi niñez, para recordar a mi madre recogiendo coquinas en el mar de mis sueños y tú los velabas en la distancia adormecida en sentimientos.
Vislumbré en las afueras de mis pensamientos lo que quise ser de mujer y te presentí entre los árboles que mimaban mis ojos.
Me dejé llevar por el río de la pasión, para que mi cuerpo se conmoviera entre los alisos que pintaban primaveras y tu albor asía mi existencia.
Y alguien
gritó en la distancia que marcaba diferencias y no quise escuchar su voz,
porque lo tengo muy claro, porque es mi sueño y los sueños, sueños son.
El principio activo del cansancio, radica en tener la mente cargada de incoherencias y el pelo enmarañado con la desidia de sinrazones que buscan eliminar las ganas de volar.
No me duelen las piernas, lo hacen las palabras
que me agrietan la garganta al haberme tapado la boca tus indignas
pretensiones.
Me sobran las fuerzas, pero me faltan las ganas, con la prisa de un reloj que se queda en el cajón, mis neuronas se desgastan buscando la lógica en tus pasos y se abrazan inoportunas al calor del rechazo dándose de bruces con tu ignominia.
Ya no levantaré más mis manos en señal de vencimiento, ya no será la genuflexión quien me acompañe entre bambalinas de un mal sueño, ya mis lágrimas se gastaron al ser derramadas en el pozo de la incomprensión.
No,
no daré mi brazo a torcer de nuevo, hoy mis ganas le han ganado la partida al
olvido ignominioso, hoy las razones nos piensan los pasos acometidos en el
camino del paseo matutino.
A veces la vida va y te hace cosquillas en el alma para
moverte las emociones que se hacen cómplices en un camino por recorrer.
A veces por gentileza del destino, los versos marcan belleza
en rostro inanimado y le llena los ojos de una luz por la que seguir tomando
prestadas las estrellas para jugar con ellas.
A veces la sensación de libertad te hace volar muy alto en un
camino que no entiende de barcos y te convierte en musa que inspira y entonces
el respeto se hace presente al sentirte abrazada por la vida que pone piedras a
la vereda.
Hoy son sus estrofas las que llegan desde Cádiz con la
sutileza de un beso dado, hoy mejor sonreír a la causalidad que unió las piezas
de un puzle que muestra un bello paisaje por andar ya que la pausa pronto
acabará.
El blanco y el negro se acomodan en nuestros corazones. La puerta se mantiene cerrada por miedo a ser contagiados de tu amarga existencia.
Hoy, los días pasan despacio y no me creo que algo cambie en tu actitud egoísta, ella forma parte de tu ADN y ello te hace volver a ser tu mism@ una y otra vez. Haces del tropiezo un logro para ti y aprovechas la debilidad para golpear fuerte allá donde más duele, la razón y el equilibrio emocional.
Me muerdes la piel, cual ave de carroña, cuando masticas y tragas sin pudor mis sueños de salir con la victoria en las alforjas. Me agotas, cuando tus palabras se dedican a aporrear mis pensamientos para empezar de nuevo con premisas de malas noticias.
Hoy, no te escucho más, borro tus misivas de aniquilación entre bambalinas y miro al sol para brindar con él, por un nuevo amanecer que nos acoge.
Mañana más y tú, te quedarás en el silencio del olvido, ese lugar del que nunca debías haber salido.