Día del libro

Día del libro

ESCRIBE CON EL CORAZÓN, REPASALO DESPUÉS CON LA CABEZA. VERÁS EL RESULTADO...

ESCRIBE CON EL CORAZÓN, REPASALO DESPUÉS CON LA CABEZA.                       VERÁS EL RESULTADO...

martes, 20 de abril de 2021

Dicen que a veces



A veces la vida va y te hace cosquillas en el alma para moverte las emociones que se hacen cómplices en un camino por recorrer.

A veces por gentileza del destino, los versos marcan belleza en rostro inanimado y le llena los ojos de una luz por la que seguir tomando prestadas las estrellas para jugar con ellas.

A veces la sensación de libertad te hace volar muy alto en un camino que no entiende de barcos y te convierte en musa que inspira y entonces el respeto se hace presente al sentirte abrazada por la vida que pone piedras a la vereda.

Hoy son sus estrofas las que llegan desde Cádiz con la sutileza de un beso dado, hoy mejor sonreír a la causalidad que unió las piezas de un puzle que muestra un bello paisaje por andar ya que la pausa pronto acabará.


jueves, 8 de abril de 2021

En modo prosa poética

 


El blanco y el negro se acomodan en nuestros corazones. La puerta se mantiene cerrada por miedo a ser contagiados de tu amarga existencia.

Hoy, los días pasan despacio y no me creo que algo cambie en tu actitud egoísta, ella forma parte de tu ADN y ello te hace volver a ser tu mism@ una y otra vez. Haces del tropiezo un logro para ti y aprovechas la debilidad para golpear fuerte allá donde más duele, la razón y el equilibrio emocional.

Me muerdes la piel, cual ave de carroña,  cuando masticas y tragas sin pudor mis sueños de salir con la victoria en las alforjas. Me agotas, cuando tus palabras se dedican a aporrear mis pensamientos para empezar de nuevo con premisas de malas noticias.

Hoy, no te escucho más, borro tus misivas de aniquilación entre bambalinas y miro al sol para brindar con él, por un nuevo amanecer que nos acoge.

Mañana más y tú, te quedarás en el silencio del olvido, ese lugar del que nunca debías haber salido.

 

lunes, 8 de marzo de 2021

No, recuerda que "no es no"...

 


No me prives de amar al silencio cuando la soledad viene a visitarme.

No me obligues a besar el suelo para asegurar tus pasos llenos de barro de machismo rancio y anticuado.

No aporrees mis sueños tras una bandada de miedos en tu mente, para sentirte seguro.

No me regales flores tras haberme pintado la cara de golpes, mejor déjalas que crezcan a campo abierto para que en libertad pueda disfrutarlas.

No tomes al pie de la letra aquello de "hasta que la muerte nos separé", que anticipó los cheques en blanco para que ejercieras tu poder a mis ganas de vivir, por fin he aprendido a quererme.

No emborrones prólogo en el libro que empezó a ser escrito por mi condición de género, ya que cualquier cosa que pueda surgir en mis pasos dados, serán empuje a salir por la puerta. 

No rompas mis poemas en desagravio, al ver que escapó de tus cadenas y deshojo margaritas con la voz presta en preguntarme desde mi interior ¿me quiero, no me quiero”?.

No cierres la puerta cuando mi despertar llega en mañana dispuesta. 

No dribles al destino que me has puesto delante, mírale a los ojos atentamente y aprende a decirme adiós.

No lo hagas porque he despertado de un amor irreal que perdió significado en la vida arrastrada que se quedaba tras de mí. 

Y sobre todo, nunca olvides que dentro de mí, crecen alas a cada golpe de corazón abierto y la distancia hacia la manivela de la puerta se acorta a cada insulto que me dedicas por mi bien. 

viernes, 19 de febrero de 2021

Preguntas sin respuesta, que en el camino de la vida te cruzaste un día.

Esta canción de nuevo me ha llevado a tu vida, al recuerdo de una sonrisa inacabada que agonizaba antes de morir. La mentira se ocupó de vestir de negro el color de tus ojos y la miel, fue aborrecida por la abeja que iba de flor en flor.

 Una vez más, la historia continuaba su ritmo incansable en el reloj que un día compartimos en el paisaje, de una sierra abierta de par en par. Y me surge la duda de porqué sin darnos tregua todo acabó de un portazo en la cara de la soledad. Hoy una vez más me aparece la curiosidad de saber qué pasó en aquel momento que nuestras vidas se cruzaron, o quizá lo que mas me intriga sea aquello que no pasó.

 Teníamos bajo la manga las sensaciones apropiadas, aquellas que formaban parte de un paisaje libre que llenaba de vida a su paso, acompañados del olor a naturaleza en la piel como nuestro perfume diario.

 ¿Cómo y cuándo nos dribló el destino los pasos por dar? y ¿qué fue lo que zancadilleó al verso escrito para arrebatarle la condición de poema?

 Miro de soslayo aquello que pudo ser y perdió significado con el devenir de los sucesos que llenaban las páginas del diario de a bordo, ese que un día comenzamos a escribir y al que poco a poco le fueron desapareciendo las palabras escritas a golpe de pluma..

 El silencio y la oscuridad tomaron presencia entre nosotros y ya nada iba a tener el significado de realidad por muchos vuelos que realizáramos en el cielo que compartíamos, porque la línea fue cruzada por el olvido y rompió en mil pedazos la cobertura del móvil que me habían prestado.

 Y me pregunto, ¿por qué me pregunto? y no respondo nada, porque hace tiempo que aparté del camino de mis pensamientos una respuesta que subrayar con el color de la comprensión, ella fue abortada en el minuto uno de la no despedida.

 Pero, hoy, asomada a los recuerdos desde mi balcón imaginario, el dulce recuerdo de la lavanda en flor, se ocupó de regresarme tu olor, ese que me inspira el verso, ese que me hace más fuerte por saberme libre de ocupaciones indebidas, ese que se mantiene despierto en mis sueños y en la hoja en blanco de una piel, que avisa en el amanecer de la musa adormecida, que esta lista para ser escrita.

lunes, 28 de diciembre de 2020

Te repudio, damnación

 Te repudio, damnación

Lola Fontecha

 


Te denigro, anatema

por haberte tragado los sueños

de forma impúdica

masticándolos despacio,

para después vomitarlos

a la orilla de otro mar

en mitad de una noche callada.

 

Te repudio, damnación.

En tropiezo inoportuno

que me hace odiar al trece

aun cuando son, las rosas

que en mi jardín crecen.

 

Te aborrezco, imprecación,

desde que abro los ojos cada mañana

y tengo que apartar legañas

al quemar mis ojos la insatisfacción.

 

Aparta,

no quiero verte

ni sentirte

ni olerte

ni acariciarte

ni tocarte…

Ni acomodarme en tu alcoba

donde huele a muerte,

que la parca trae zancadilleada

en triste madrugada.

 

No, vete.

Ya leíste mi mano

y aventuraste pérdida

en el camino de los pasos dados.

 

Con mueca proterva

me colgaste en la solapa,

el romero desabrido,

pillado a mil años de abominación

que se han postrado

entre los pliegues de mi cuerpo mal herido

y en el falso descosido de mi vestido.

jueves, 10 de diciembre de 2020

No, no vales más que yo...

 

Imagen de Internet

Apenas su cuerpo mostraba que era mujer, en sus manos aún quedaban rastros de la muñeca que peinó antes de ayer y hoy, da el sí quiero a quien le ha prometido la luna aún cuando es una vida en sus entrañas quien le ha empujado a dar el paso.

Ella, era la señalada en el colegio, “la gorda” la llamaban. “La falda camilla”…, su nombre quedó en el olvido de una agenda escolar que solo el profesorado mencionaba cada vez que pasaba lista.

Esa tarde le propuso salir, se pellizcó el brazo al pensar que estaba soñando, nunca habría imaginado que un chico tan mono le pidiera algo así, no fue el último morado que traería a su cuerpo esa relación.

Tras años callada, tragando silencio, rompió en mil pedazos el techo que la mantenía sin aire y gritó a los cuatro vientos…

No vales más que yo, le dijo mirando el pasado con la tristeza ahogando sus palabras.

No vales más que yo, repitió desplegando sus alas tras el portazo a la jaula de oro que la mantenía presa.

No, no vales mas que yo, y lo iba repitiendo en voz baja a la brisa. Lo colgaba del balcón de sus sueños. Lo tarareaba cual canción en camino empedrado y lo vociferaba al céfiro para mantenerse viva...