Día del libro

Día del libro

ESCRIBE CON EL CORAZÓN, REPASALO DESPUÉS CON LA CABEZA. VERÁS EL RESULTADO...

ESCRIBE CON EL CORAZÓN, REPASALO DESPUÉS CON LA CABEZA.                       VERÁS EL RESULTADO...

jueves, 25 de abril de 2013

Sabiendo, se eliminan los entiendo.






Y sentarás cátedra por el camino,
tú que pensabas estar en posesión de la verdad.

Y estimularás al destino,
para que equilibre la balanza en tu favor.

Imagina por un momento
que al final del día ganas más que pierdes.

No dudes,
acapara los finales,
ellos te harán ganar partidas sin cartas marcadas,
ni dolos encima de la mesa

miércoles, 10 de abril de 2013

A ti




Déjame perder en tus sueños
y emprender de nuevo el vuelo,
traspasando movimientos de planetas y estrellas
contemplando la vida desde arriba,
lejos…, 
cerca.

Ofréceme la oportunidad 
de dar voz al silencio,
entre golpes y voces, 
por encima del ruido que sueles hacer.

Y préstame tus ojos para saber ver
cómo se pintan los colores,
cuando es el amor quien los crea
en la paleta del deseo.

martes, 26 de marzo de 2013

Poema leído en Conil, dentro del programa "Grito de Mujer 2013"



QUE SIGA LLOVIENDO Y TE MANTENGAS VIVA



Que siga lloviendo y queden limpias las calles,
que siga lloviendo y crezca el trigo,
que siga lloviendo y tu risa sea respuesta
en tus sentidos limpios.

Que lágrimas de alegría
sean vergel en tu cuerpo
preñándote de vida.

Que tus dolores vuelvan
al parir miles de amapolas y margaritas.

Que siga lloviendo
y te mantengas viva.

Que siga lloviendo
y por fin puedas ver claro el día tras los cristales,
porque al fin acabó la inmundicia.

Lo apuesto todo
para que aprendas a coser al vestido,
labrados que te hagan sentir el entramado de la vida sin menoscabo,
justo en el instante de rematar la cremallera.

Brindo porque consigas ser lluvia,
agua clara, transparente y fina…,
que mires desde arriba cómo los ríos crecen
hasta llegar a la mar,
sin más premisa que tu libertad.

Y vuelvo a chocar las copas,
amparada por un enorme grito,
para que nunca vuelvas a mantenerte a escondidas
cuando la llave toma forma en la cerradura
y de nuevo sientas miedo por concebir pisada tu dignidad.

Y grito muy fuerte,
desde el lugar más alto posible,
desde el campanario que toca al ángelus,
desde la torre del vigía que avista un barco a punto de atracar,
desde el pico más alto
para que el eco ayude a la voz en la vuelta de mi alarido.

Que quiero darte la mano o abrazarte,
pretendiendo dar sentido al caminar
en tus noches a oscuras de vida.

Que siga lloviendo,
sí,
que tu piel despierte de las heridas
y se convierta
en delicada lluvia que embelese los sentidos.

Que tus ojos vuelvan a brillar,
y ofrezcan un dulce buenos días para
quitarle la razón a la razón de ser
y por fin,
te mantengas viva.

Lola Fontecha (Grito de Mujer 2013)

jueves, 21 de marzo de 2013

Desde la libertad, por la libertad y en libertad



El poeta habla y el pueblo escucha,
los oídos de par en par entienden y asimilan.

Los tiempos de lucha siguen marcados a su piel
y el destino no se impone, 
nadie sabe cual va a ser.

Tus tiempos, mis tiempos, sus tiempos...

No me señales,
déjame ser entre olivares,
o en un mar si me marcho a volar entre costas,
a buscarte por otros lares.

Que no toques mi libertad,
que hoy la quiero más que antes.

Que no me hagas llorar sin saber,
que si lo hago sea viviendo al instante.

No me aprietes a la necesidad,
que no se pierdan en la sin razón,
las vidas perdidas en cunetas.

Que me sueltes ante la vereda acometida,
que no quiero estar sujeta, 
a la incompetencia en urnas adquiridas.

Que me niego a seguir aceptándote,
que no me conformo,
que no me adapto...

Llámame inadaptada si precisas,
pero suelta las riendas, 
que quiero poder vivir mi vida...,
lento o deprisa.

jueves, 7 de marzo de 2013

VOLANDO A NUNCA JAMÁS...



Y quedó rodeada de la vida, los absurdos se esfumaron, aprendiendo por fin su verdadero significado. Cada noche hacía balance y admitía que todo era distinto visto desde el cristal apropiado. No distinguía motivos especiales, porque todo le resultaba extraordinario. Hasta que un buen día el sueño se apoderó de su cuerpo, para llevarla en volandas hasta el lugar mostrado en los cuentos que de niña nunca había escuchado.

Desde arriba, las nubes la empujaban suavemente, el mar se presentaba ante sus ojos más inmenso de lo que jamás imaginó, azul sobre azul... Delfines saltando, ballenas que se deslizaban sobre las aguas a pesar de su peso y un tiburón que daba vueltas alrededor de ellos.

Justo amanecía  y se cruzó con las lavanderas en plena migración, las aves extrañadas al verla volando como ellas, la miraban picoabierto, la más pequeña y atrevida del grupo, se acercó un poquito más a ella y le preguntó: 

-¿Quién eres? ¿Dónde vas por estas alturas? Verás, nunca había visto a nadie cómo tú y me gustaría saber algo más, si no te importa.

- Pero primero dime,  ¿Mont Saint Michel, queda por aquí?, todo ha sucedido tan rápido que no me ha dado tiempo de coger un mapa que me guíe y el navegador, sorprendentemente, a estas alturas no funciona demasiado bien y eso que los satélites están más cerca.


-Vas bien, pasamos hace unas horas por esa zona, como cada invierno partimos buscando mejores temperaturas hacía el mediterráneo, dicen que hace más calor por esa zona, es mi primer año de migración y voy ilusionada. ¿Pero qué razón te lleva a ti, hacía ese lugar?

-No sé cómo he llegado hasta aquí, si te soy sincera, solo que estaba dormida y de pronto soñando, soñaba que soñaba con ese lugar, iba cogida a la mano del amor, que por cierto es guapísimo y en un microsegundo, noté que salía por la ventana suavemente. Solo puedo decir que me gusta lo que estoy sintiendo y si lo hubiera percibido antes, hoy sería una de vosotras con toda seguridad.

-Buen viaje –dijeron las dos a la par y siguieron caminos opuestos.

La lluvia empezó a caer y no tenía nada para protegerse, asombrada de pronto exclamó -!!uacala¡¡-..., su sorpresa se debía, al percibir cómo el agua que caía no mojaba su ropa. 

Y atravesó montañas, llanuras, valles, bosques y en menos que canta un gallo, vio ante sus ojos aquel hermoso lugar.

¿Era sueño o realidad?


-NADA MÁS IMPORTA, HOMBRE YA- gritaba a los cuatro vientos, la mañana de un sábado cualquiera, de cualquier mes y de cualquier año… Allí quedaba, sin saber cómo y por qué, porque lo importante era que “estaba”.
 
Ella sintió en ese instante que volar formaba parte de su vida y desde ese momento mágico, ya nada ni nadie podrían quitarle la dulce sensación que la embargaba y todo aquello lo que sentía por estar tan cerca de él…, sí del creador de su fantasía, ese que con hilo y aguja le había cosido alas en su espalda.

Se acabó, o no... !!Qui sait¡¡ 


domingo, 17 de febrero de 2013

Adiós...


Ahora no sé que más decir, la vida se ha ocupado en mantenerme a distancia, claro tengo que me engañabas agarrándote a tabla ajena, pero no me importaba cuando me ofertabas ilusión apasionada.



Anochece y las estrellas se mantienen apagadas, no requiero su luz y sin embargo mis ojos se pierden entre precisas miradas que me acusan de no estar viva. ¿Por qué adoleces del sentido que la verdad amortiza? ¿Por qué no confías en el espejo, cuando te muestra la realidad que demandas? 

Ya no puedo hacer más, todo lo intenté para hacerte sentir seguro en mi puerto, pero sigues al otro lado con el ancla echada por si acaso no recibes la señal clara del faro que te guíe hasta la seguridad que necesitas.

Es inútil seguir adelante, ya las fuerzas me faltan, te construí mil castillos en la playa del deseo, pero no creías lo que estabas viendo y continuabas empeñado en no creer en este sueño. Aplastaste una y otra vez, torres y almenas con tus dudas, pisaste cada uno de los personajes que para ti representaba y destruiste con tu inseguridad, la realidad latente que para nuestro amor creaba.

Verás, no pretendo ser si no quieres existir en mí y te dejo partir, para que seas en ti mismo, en algún lugar, en algún momento, con alguien que te aporte seguridad y sea capaz de hacer volar por los aires, esa maldita incertidumbre que ronda tu lucidez y te mantiene tan a distancia de lo que la vida ofrece.

No, no quiero obligarte a sentir si no sientes, no quiero tener frío cuando a mi lado estés, no quiero seguir camino si de mi mano no deseas cogerte.

Te diré adiós, con el corazón roto en mil pedazos, por no haber sido capaz de dar sentido a la locura que mereces. Te diré adiós, sí, porque la impotencia me lleva a la deriva, haciéndome sentir incapaz de argumentar más. Las palabras se secaron en mi garganta de tanto pretender que creyeras en mí y ahora cambio de rumbo, sin destino alguno, rompo en mil pedazos las cartas de navegación y el timón que nos mantenía unidos y borro de una vez por todas la sonrisa de mi rostro, porque mi barco de nuevo quedó encallado…, hundido.

jueves, 14 de febrero de 2013

¿Sabes qué, mi amor?




Te amo,
te amo desde la inmensidad del mar,
te amo desde la eternidad del dios que impera en la creación. 

Y te necesito,
te necesito en el detalle preciso de tu amor abnegado,
te necesito en las alas que cuelgas a mi espalda,
te necesito en las palabras que salen de mi boca.

Te necesito en sensaciones creadas e inventadas para mí,
te necesito en la búsqueda del deseo que pereció
justo en el preciso momento 
en que la desidia se apoderó de mi cuerpo.

Y dulcemente, 
posó un beso en sus labios 
y de nuevo le dijo…,
muy bajito y al oído…, 
“te quiero, me alocas”

miércoles, 6 de febrero de 2013

REFLEXIÓN ANTE LA NECESIDAD DE TI...



Otra noche más, desperté pensando en ti, y me dio coraje perder el sueño de nuevo. Yo que siempre había pensado que no eras necesario y me angustié al necesitarte tanto; sentí mi estomago sobrecogido y no podía volverme a dormir. 

¿Cómo voy a pasar sin ti? ¿Qué haré ahora? ¿Cómo al final me hiciste depender de ti? ¿En qué momento te hiciste tan vital en mi vida?

Me hace sentir mal pensarlo y ya nada aparta mi pensamiento de ti, porque preciso eras, pero no imprescindible para seguir existiendo y en este momento creo que todo ha cambiado.

Yo, que siempre había sabido cómo relacionarme contigo, para que te mantuvieras a distancia, yo, que siempre te había controlado y ahora veo como me llevas río abajo, preocupada, desconsolada, entristecida por esa necesidad imperiosa que tengo de ti.

Ayer sin ir más lejos, quise cogerte con mis manos y no te alcancé, porque el sistema me decía que no había conexión y precisé de tu ayuda, pero no pude contar contigo..., no conseguí, ni tan siquiera contarte.

¡¡Miedo da pensar, que va a ser de mí, ahora que me encuentro en tus manos!!

Poderoso caballero Don Dinero, que todo lo controla, hasta el extremo de perder la vida por ti.

Buenos días mundo, con este pensamiento abierto a cualquier persona que lo está pasando mal económicamente, os deseo un feliz miércoles, que nada ni nadie nos lo eche por tierra, que estamos vivos y eso es lo que debe contar, aunque él ya, ni tan siquiera nos deje contarle….