Antes de nacer te olvidaste de mí, no sabías que iba a venir y nadie te lo hizo tener en cuenta.
Pasaban los días y de vez en cuando algo dentro de ti te hacía sentir algo especial, no sabías que era, ni porque lo sentías… Pero lo sentías.
Mi llanto te hizo ver en un momento de tu lucidez perdida, que me traías a la vida.
Gracias mama, nunca podré dejar de sentirte dentro de mí, aunque la vida hizo que me olvidaras incluso antes de llegar a ti.
