-No importa lo hambrienta que me pueda sentir, tú no puedes sentir ese hambre. Ya que por mucho que comas, a mí no me saciará.
-Si estás cansado no puedo dormir por ti. Pero si te muestras enfadado o triste es bastante posible que me hagas sentir igual, sobre todo con la impotencia de no poder hacer nada, por la distancia que hay entre nosotros.
La comunicación que importante es dentro de una relación. Es verdad que tenemos experiencias en la vida diaria que nos resulta más fácil a la hora de comunicar, otras que nos guardamos para no hacer sentir mal a nadie y deberíamos sacar de dentro. Aun sabiendo que contarlas no es algo forzosamente maravilloso, si es bueno hacerlo porque nos reporta consuelo poder compartirlas.
A veces nos mostramos sensibles a emociones que realmente no tenemos porqué sentir. Podemos preguntarnos ¿Soy también ajeno a una emoción de cuyo reconocimiento puedo aprovecharme? ¿porque pienso tanto en los demás? ¿porque no hago un stop en mis preocupaciones ajenas, para pensar un poquito en lo que realmente necesito y merezco?
Deberíamos pensar detenidamente sobre a qué nos vamos a conectar y de qué nos vamos a desconectar. De esta forma lo mismo nuestros pasos adelante son más firmes ¿no?


