Era de noche un catorce de junio y tenía un deseo que cumplir. Paso por delante de su casa y no fue capaz de llamar a la puerta. Arrancó el coche y siguió su camino. Empezó una nueva vida lejos de todo lo que era habitual desde hacía tantos años.
Cerró las páginas de aquel libro, que inició alguien por él, tanto tiempo atrás. Paso a escribir uno nuevo, el suyo, en un lugar distinto y totalmente desconocido.
Conoció gente nueva, empezó un trabajo distinto al que había realizado y comenzó a sentirse el mismo de una vez por todas....
Nunca se arrepintió de su decisión, pero le quedaba pendiente hablar con la persona que estaba tras la puerta a la que no se atrevió a llamar y que se quedó esperando una despedida.......