Sabemos a ciencia cierta quién nos hace felices, pero normalmente no nos paramos a pensar si nosotros hacemos sentir igual, ni siquiera nos lo hemos preguntado ¿o sí?
La vida va deprisa, nos ocupamos de trabajar, hacer deporte, leer, escribir, pintar y tantas y tantas cosas que ocupan nuestras horas.
Que nuestros amigos tengan el ratito preciso, que el tendero se quede con la sonrisa y el gracias al llevarnos la compra, que nuestros hijos disfruten de la atención que se merecen, que nuestra pareja se sienta bien al compartir su vida con nosotros………………… ¿lo hacemos o simplemente lo damos por hecho?
Mirar en condiciones a nuestro alrededor para comprobarlo es complicado, no hay tiempo de pensar, quien está con nosotros debe estar bien, de otra forma, ¡¡¡no se quedaría a nuestro lado!!! Una forma de pensar un poco egoísta o quizá conformista, no sé cómo definirlo exactamente, pero sí me apetece lanzar la pregunta al aire… piensa por un momento ¿has hecho feliz alguna vez a alguien?
Lo mismo nos sorprendemos con las respuestas.................

