ESCRIBE CON EL CORAZÓN, REPASALO DESPUÉS CON LA CABEZA. VERÁS EL RESULTADO...
martes, 23 de marzo de 2021
lunes, 8 de marzo de 2021
No, recuerda que "no es no"...
No me prives de amar al silencio cuando la soledad viene a
visitarme.
No me obligues a besar el suelo para asegurar tus pasos
llenos de barro de machismo rancio y anticuado.
No aporrees mis sueños tras una bandada de miedos en tu
mente, para sentirte seguro.
No me regales flores tras haberme pintado la cara de
golpes, mejor déjalas que crezcan a campo abierto para que en libertad pueda
disfrutarlas.
No tomes al pie de la letra aquello de "hasta que la
muerte nos separé", que anticipó los cheques en blanco para que ejercieras
tu poder a mis ganas de vivir, por fin he aprendido a quererme.
No emborrones prólogo en el libro que empezó a ser escrito
por mi condición de género, ya que cualquier cosa que pueda surgir en mis pasos
dados, serán empuje a salir por la puerta.
No rompas mis poemas en desagravio, al ver que escapó de
tus cadenas y deshojo margaritas con la voz presta en preguntarme desde mi interior ¿me quiero, no me quiero”?.
No cierres la puerta cuando mi despertar llega en mañana
dispuesta.
No dribles al destino que me has puesto delante, mírale a
los ojos atentamente y aprende a decirme adiós.
No lo hagas porque he despertado de un amor irreal que perdió significado en la vida arrastrada que se quedaba tras de mí.
Y sobre todo, nunca olvides que dentro de mí, crecen alas a cada golpe de corazón abierto y la distancia hacia la manivela de la puerta se acorta a cada insulto que me dedicas por mi bien.
viernes, 19 de febrero de 2021
Preguntas sin respuesta, que en el camino de la vida te cruzaste un día.
Esta canción de nuevo me ha
llevado a tu vida, al recuerdo de una sonrisa inacabada que agonizaba antes de
morir. La mentira se ocupó de vestir de negro el color de tus ojos y la miel,
fue aborrecida por la abeja que iba de flor en flor.
Una vez más, la historia continuaba su ritmo incansable en el reloj que un día compartimos en el paisaje, de una sierra abierta de par en par. Y me surge la duda de porqué sin darnos tregua todo acabó de un portazo en la cara de la soledad. Hoy una vez más me aparece la curiosidad de saber qué pasó en aquel momento que nuestras vidas se cruzaron, o quizá lo que mas me intriga sea aquello que no pasó.
Teníamos bajo la manga las sensaciones apropiadas, aquellas que formaban parte de un paisaje libre que llenaba de vida a su paso, acompañados del olor a naturaleza en la piel como nuestro perfume diario.
¿Cómo y cuándo nos dribló el destino los pasos por dar? y ¿qué fue lo que zancadilleó al verso escrito para arrebatarle la condición de poema?
Miro de soslayo aquello que pudo ser y perdió significado con el devenir de los sucesos que llenaban las páginas del diario de a bordo, ese que un día comenzamos a escribir y al que poco a poco le fueron desapareciendo las palabras escritas a golpe de pluma..
El silencio y la oscuridad tomaron presencia entre nosotros y ya nada iba a tener el significado de realidad por muchos vuelos que realizáramos en el cielo que compartíamos, porque la línea fue cruzada por el olvido y rompió en mil pedazos la cobertura del móvil que me habían prestado.
Y me pregunto, ¿por qué me pregunto? y no respondo nada, porque hace tiempo que aparté del camino de mis pensamientos una respuesta que subrayar con el color de la comprensión, ella fue abortada en el minuto uno de la no despedida.
Pero, hoy, asomada a los recuerdos desde mi balcón imaginario, el dulce recuerdo de la lavanda en flor, se ocupó de regresarme tu olor, ese que me inspira el verso, ese que me hace más fuerte por saberme libre de ocupaciones indebidas, ese que se mantiene despierto en mis sueños y en la hoja en blanco de una piel, que avisa en el amanecer de la musa adormecida, que esta lista para ser escrita.
lunes, 28 de diciembre de 2020
Te repudio, damnación
Te repudio, damnación
Lola Fontecha
Te denigro, anatema
por haberte tragado los
sueños
de forma impúdica
masticándolos despacio,
para después vomitarlos
a la orilla de otro mar
en mitad de una noche
callada.
Te repudio, damnación.
En tropiezo inoportuno
que me hace odiar al
trece
aun cuando son, las rosas
que en mi jardín crecen.
Te aborrezco, imprecación,
desde que abro los ojos
cada mañana
y tengo que apartar
legañas
al quemar mis ojos la
insatisfacción.
Aparta,
no quiero verte
ni sentirte
ni olerte
ni acariciarte
ni tocarte…
Ni acomodarme en tu
alcoba
donde huele a muerte,
que la parca trae
zancadilleada
en triste madrugada.
No, vete.
Ya leíste mi mano
y aventuraste pérdida
en el camino de los pasos
dados.
Con mueca proterva
me colgaste en la solapa,
el romero desabrido,
pillado a mil años de
abominación
que se han postrado
entre los pliegues de mi
cuerpo mal herido
y en el falso descosido
de mi vestido.
jueves, 10 de diciembre de 2020
No, no vales más que yo...
Apenas
su cuerpo mostraba que era mujer, en sus manos aún quedaban rastros de la
muñeca que peinó antes de ayer y hoy, da el sí quiero a quien le ha prometido
la luna aún cuando es una vida en sus entrañas quien le ha empujado a dar el
paso.
Ella, era la señalada en el colegio, “la
gorda” la llamaban. “La falda camilla”…, su nombre quedó en el olvido de una
agenda escolar que solo el profesorado mencionaba cada vez que pasaba lista.
Esa tarde le propuso salir, se pellizcó
el brazo al pensar que estaba soñando, nunca habría imaginado que un chico tan
mono le pidiera algo así, no fue el último morado que traería a su cuerpo esa
relación.
Tras años callada, tragando silencio,
rompió en mil pedazos el techo que la mantenía sin aire y gritó a los cuatro
vientos…
No vales más que yo, le dijo mirando el
pasado con la tristeza ahogando sus palabras.
No vales más que yo, repitió
desplegando sus alas tras el portazo a la jaula de oro que la mantenía presa.
No, no vales mas que yo, y lo iba
repitiendo en voz baja a la brisa. Lo colgaba del balcón de sus sueños. Lo
tarareaba cual canción en camino empedrado y lo vociferaba al céfiro para
mantenerse viva...
miércoles, 25 de noviembre de 2020
El Rincón del olvido
En días como este, te das cuenta que el reloj se ha quedado con las manillas rotas en el rincón de la incomprensión.
En días como este, el frío se convierte en Boomerang que vuelve y vuelve
En días como este, los números se atragantan de infinito al recordar tu nombre..
En días como este, sigo esperándote en el escaparate del olvido y un nuevo año, sigo sin verte
Mil palabras esbozaste en el más desabrido silencio para no poder decir nada. Es tarde ya lo sé, pero el reloj seguirá marcando las horas en esta lucha incesante para que no se repita.
¡No mires a otro lado! la vida depende de llegar a tiempo.
miércoles, 18 de noviembre de 2020
11º PROGRAMA "MOMENTOS"
jueves, 29 de octubre de 2020
Con la mascarilla del olvido
No sé que más decir
en medio de esta angustia.
Ya no me queda aliento para seguir
en mitad de una nada vacía y vilipendiada.
No me atrevo a pasear
porque el llanto ahoga mis abrazos
y los besos son absorbidos
por el agujero negro del espanto.
No, no sé que más decir
y mantengo mi boca cerrada
con la mascarilla del olvido
que silencia mis palabras.
Te miro tras el cristal,
tranquila, no llueve.
Son mis lágrimas,
no he podido controlarlas
y caen desbocadas por mi cara,
inducidas por el adiós desnaturalizado
que te arrebata la vida
dando bocados al aire que te falta.




