Día del libro

Día del libro

ESCRIBE CON EL CORAZÓN, REPASALO DESPUÉS CON LA CABEZA. VERÁS EL RESULTADO...

ESCRIBE CON EL CORAZÓN, REPASALO DESPUÉS CON LA CABEZA.                       VERÁS EL RESULTADO...

jueves, 6 de agosto de 2020

ME SIENTO Y CUENTO

Si la musa te acaricia la cara, debes dejarla hacer, que para secano ya están los campos y l@s poetas estamos para aprovechar cualquier momento.
Papel y bolígrafo, móvil u ordenador y dedos en acción... Nunca es tarde, si la inspiración llega.
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ME SIENTO Y CUENTO
Y establezco tratados
basados en origen de forma.
Y levanto edificios sin normas,
ni principios que impongan
o motivos que muevan
y roten lógicas.
Ataviada de rosas en el cuerpo
y alambre de espino que me atan los pies,
doy a conocer mi hediondez.
No miro atrás
para no mantener mitos,
encendiendo fuego con mis propias manos
para ahuyentar destinos que siguen tras mis pasos,
desde el crepúsculo hasta el amanecer.
No sé qué creer y creo.
No se ver y veo.
En tanto no toque,
seguiré alimentada de la nada
que da vida a mi ser.
Y en tanto no vea,
seguiré vendada por los días,
para no envilecer mi alma
con los colores derramados,
justo antes de nacer.
Y heme aquí,
yacente,
perdida
y sin memoria.
Para no voltear caminos,
para no encender pasiones apagadas,
para no retozar con juegos de niños
que me hagan abrigar perspectiva,
desenterrando de nuevo los sueños
y regrese al someter…

martes, 16 de junio de 2020

No...

Cuando la vida me falta,
mi sonrisa va de vuelta
y golpea sien en mitad de un desierto que parece no tener fin.

Es entonces,
cuando despierto en dicotomía nocturna,
apresurada por respirar,
queriéndome soltar de la atadura que me fija al mal sueño.
Quizá y solo quizá,
es el momento del  abrazo al cojín prestado
que duerme a mi lado
para seguir dando pasos sin mirar atrás..




Me defraudaste tantas veces
que la creencia en ti,
marchó hace tres episodios
por la boca del desagüe.

Ya nada me acerca a tus pasos,
estos quisieron marcar su propio destino
aun cuando el lugar a donde llegar
no sea uno que aparezca en el mapa de lo cierto.

Ya no me acuso de molestia ingrata.

Ya no aporreo mi sien entonando el “mea culpa”,
ni ante dios, ni ante ti.

Ya no esbozo el tan usado “lo siento”.

No, no hay más lamento aprendido
ante la inocencia de una vida de espanto y de miedo.


jueves, 4 de junio de 2020

TU CARA





Tu cara,
vacía de expresión
que haga sentir
el dolor de quienes marcharon sin decir adiós.

Sin cruz a cuestas que contemporicen nombres
de quienes cerraron ojos a la inmortalidad
escaseando calor humano
y llorando beso no dado.

Tu cara,
me guiña el insulto
y tu boca
vomita sin pudor a mis pies
palabras mal sonantes,
que duelen en propósito de enmienda.

Tu cara,
me zancadillea la esperanza
que acaba de nacer,
en la puerta que abre de nuevo
ajena al forastero que sigue deambulando por sus calles
entre sombras.

Y prende la luz cuando le apetece
para ahogar con sus propias manos
el aliento que cada mañana reservo legañas
en punto y seguido de esperanza.

Tu cara,
gesto ingrato
que no suaviza mueca
y destruye amigo que abraza
antes de la despedida.

Tu cara,
eterna arruga entre los ojos
que perturba ilusiones
de hipotética realidad
que nos empuja al abismo
de la parca que espera
sentada nuestra llegada.
No,
no soy un número,
me duele escucharlo
entre balances de cifras
que suben o bajan
al antojo de quien las escriba.

Pasa de largo cuando adviertas mis sueños.
No quiero ver más tu cara
ni en reflejo,
ni en mi espejo.

4 de junio de 2020
Lola Fontecha

sábado, 9 de mayo de 2020

Mario Benedetti (voz) - Bienvenida

A ti "normalidad", que estás asomando a la puerta de mis rutinas diarias y que vienes engalanada de sorpresas adornando de flores mis pasos por dar. 

A ti, querida mía, quise escribirte un poema que te hiciera la más deseada, la más tierna esperanza, el más soñado sueño por recuperar. Tengo que decirte, que aun habiéndolo intentado, no he sabido jugar mis cartas y se me han desbalagado insolentemente en la mesa que acompaña el contratiempo del reloj parado. Mis palabras se borraron del papel de un plumazo no dado y me turbé en tal exceso, que la tinta de mi pluma quedó seca y no pude seguir creando. 

 De pronto, como un resorte que llama tu atención, ha llegado a mi memoria para salvar la inspiración de esta humilde poeta, el entrañable Mario Benedetti y me ha chocado el codo para dar hoy el buenos días con sus versos hilados en bandera a media asta. 

Gracias poeta, por haber escrito “Bienvenida”, así podré hacer míos tus versos y decir sin agobios de musa perdida, ¡bien hallada, estimada normalidad! 


 Por favor, escuchad al poeta con sus versos.

 

miércoles, 6 de mayo de 2020

La ceiba te devolvió la sonrisa





La ceiba te devolvió la sonrisa

Tu sonrisa
marea conciencias
con wiski malo
envalentonado entre ascuas,
del fuego que alivia el frío acumulado
en huesos mojados por la desilusión,
de un mar que parece no tener fin.

El sol ha calentado demasiado en el trayecto
y tus ojos no imaginaban futuro cierto
ni ave que vaticine la llegada a tierra,
sin lugar para huir de él
debido a las medidas del habitáculo
entre las llamas de los sueños,
del deseo por llegar.

El agua empezó a escasear en la segunda jornada.
La ceiba desgastada parecía querer volcar.
En tu mente,
sudor y lágrimas recordando un vaciado
que vomitaba a cada macheteada,
sueños creados tras acabar a tiempo el desgaste.

El guiño por la existencia, te acompañó a diario.
Veinte largos días
en el que las vidas
excusaban presencia en cayuco perdido,
y tropezaban con la parca
en medio del mar.

Hoy la compañía es otra.
Hoy, aun cuando nada es seguro,
tus pies en el suelo serenan cuerpo atemorizado
y fortalecen alma en precipicio continuo,
ante futuro menos incierto
pero tristemente, no definitivo.

Hoy, tu sonrisa es el gesto
y el calor amigo de quien dibuja un arcoíris
ante tus ojos ilusionados
al leer la nota de tu madre que decía
-mantente vivo hijo mío-.

Lola Fontecha
Jaén 6 de mayo de 2020




jueves, 30 de abril de 2020

Amanecer en Jaén









En la ciudad del Santo Reino,
su Catedral se distinguiste en solemnidad,
haciendo realidad objetiva
el sueño jaenés 
de seguir viviendo
engalanado por sus pastiras,
en amanecer oportuno
consagrado en mar de olivos 
a punto de despertar.

Jaén se abre camino,
adornada por sus gentes,
en primavera oculta
de abril desaparecido 
por el desagüe de la impotencia,
silenciada en habitación inviolable
sin sol que les cobije.

Ella, se hizo grande día tras día
en aplauso agradecido 
de un confinamiento inoportuno,
y daba un paso adelante
preñada de vida
que brotaba por la puerta grande…,
abierta de par en par.

martes, 14 de abril de 2020

A ELLAS, POR ELLAS, EN EL DÍA DE LA II REPÚBLICA. LAS GRANDES OLVIDADAS.






Ellas, no contaron en realidad invertida y en España se las mantuvo en el silencio oportuno que apestaba a olvido.

Ellas, parían en silencio sus ganas de libertad.

Ellas, lloraban sin lágrimas que las consolaran, para no ser vistas y tomadas por blanco fácil.

Ellas, guardaban con mimo los recuerdos de quienes partieron para no volver.

Ellas, atesoraban los sueños en bolsitas de lavanda para sacarlos a pasear cuando nadie miraba.

Ellas, cosían la ropa de quienes iban al frente para ser baleados por la sinrazón de una guerra fraternal.

Ellas, veían los paseíllos hasta las tapias del cementerio donde a escondidas buscarían a sus seres queridos para darles santa sepultura.

Ellas, eran vilipendiadas y escupidas en las plazas de la ignominia.

Ellas, eran las que soportaban la ira de quienes buscaban a sus varones y no los encontraban en casa.

Ellas eran peladas a golpe de tijera inmunda para que no se miraran más al espejo de una vomitiva realidad.

Ellas, eran arrastradas por las calles y colmadas de aceite de ricino para intentar robarles su dignidad.

Ellas, eran violadas y ultrajadas, por quienes creían estar en poder de la verdad.

Ellas, pasaron de puntillas por la historia de una masacre, aun cuando pisaban firme en ideologías y fuerzas para seguir adelante.

Ellas, criaron a l@s hij@s de otros, por temor a que le arrebataran la vida a l@s suy@s propios.

Ellas, hacían nudos a la memoria para que no escapara de su cuerpo, después de cada paliza propinada.

Ellas, no llenaron libros, las ningunearon en páginas níveas de reconocimiento.

Ellas, fueron arrojadas al olvido de la indiferencia y el frío de la incomprensión.

Ellas, no ganaron medallas, a pesar de librar con victoria mil y una batallas.

Ellas, son el motor que nos impulsa a seguir luchando para conseguir que el feminismo sea una realidad vital.

Lola Fontecha